Bernardino Amico de Gallípoli

Tratado de las plantas e imágenes de los edificios sacros de la Tierra Santa, Florencia 1620

El gran mérito de haber hecho que se conociera la basílica del Santo Sepulcro en Europa como una realidad arquitectónica, lo tiene el padre franciscano Bernardino Amico de Gallípoli. Padre guardián del S. Sepulcro a finales de 1500, que realizó diseños detallados “según las reglas de la prospectiva y de su grandeza verdadera”, que estamparon en la edición florentina más difundida de 1620 ilustrada con incisiones de Giacomo Callot.

Trattato delle piante et immagini de sacri edifizi di Terra Santa