En las cartas de Pablo

La reflexión sobre la resurrección de Jesús sigue y se desarrolla en las cartas de Pablo. Una reflexión que estuvo estimulada en Pablo, principalmente, por dos razones claras:

  • : la resurrección es el contenido esencial de la fe cristiana;
  • sin la resurrección la fe está vacía y no puede salvar.

Hemos visto cómo los mismos discípulos no creyeron rápidamente. Algunos cristianos de Corinto tuvieron dificultades en aceptar que los muertos pudieran resucitar con su cuerpo.
El siglo pasado, la resurreción de Jesús se consideraba como una fábula de estudiosos, llamados a sí mismos liberales, que profesaban poder admitir sólo aquéllo que fuera controlable por el hombre. Pero la resurrección de Jesús, como la más grande de las acciones de Dios en la historia humana, no puede ser controlada por el hombre.
Es anti-histórico negar la resurrección sólo porque no puede ser verificada por la ciencia, y es imposible dar pruebas, de las que se dicen “científicas”, de la resurrección en cuanto que la fe en la resurrección no será jamás el resultado de pruebas humanas.

Como escribió el entonces cardenal Ratzinger en 1985: “El Resucitado no se puede ver como un trozo de madera o de piedra. Lo ve sólo aquél a quien él se revela. Y se revela sólo a aquél que puede ser enviado. No se revela a la curiosidad sino al amor”.

En los Hechos de los apóstoles
En los Evangelios