Arcos de la Virgen

"Quando spuntò il giorno, mentre il suo cuore era abbattuto e triste, dalla destra dell'ingresso penetrò nella tomba un profumo aromatico: pareva il diffondersi del profumo dell'albero della vita. La vergine si voltò e in piedi, presso un cespuglio di incenso, vide Dio vestito con uno splendido abito di porpora celeste. Egli le disse: "Donna, perché piangi e ti lamenti così triste su di una tomba che non ha alcun cadavere?". (Vangelo apocrifo di Gamaliele)

Arcos de la Virgen

Recorriendo la galería se hacen evidentes los distintos estratos de las distintas intervenciones realizadas a lo largo de los siglos.
Desde el muro del fondo, perteneciente al edificio original constantiniano, se destacan las columnas bizantinas y las pilastras del transepto cruzado.
Sobre el muro se distinguen los agujeros para los enganches de los mármoles policromados que revestían el edificio.
Cinco columnas, distintas de las demás, más pequeñas y bastas, forman los llamados Arcos de la Virgen, que recuerdan las visitas de la Madre del Señor al sepulcro del Hijo.
La memoria debió de ser considerada autorizada por los cruzados que quisieron preservar esta única parte del Tripórtico constantiniano.

Aparición después de la resurrección


Arcos de la Virgen